Indeciso




Otro día gris. Cielo encapotado y una brisa que hiela el alma. La mañana parece tranquila. Los paqueos entre trincheras cesaron ayer al anochecer. Una buena noticia llega al campamento.
Algunos de los milicianos tendrán que acompañar a un autobús hasta Puebla de Valverde para recoger a un grupo de soldados. Con el gélido clima uno no sabe que hacer. Si te quedas sabes que podrás deambular de aquí para allá sin problema alguno, siempre que no te acerques a las trincheras y recibas una felicitación entre ceja y ceja del enemigo. Pero si te vas, sabes que puede ocurrir algo y no estar presente para poder contarlo. Sé que me puedo marchar a un viaje que no representa peligro alguno. O tal vez sí. Mientras me decido, vuelvo a la ciudad de Alcoy. Allí los dos amigos están a punto de salir a la calle en busca de nuevas noticias desde Teruel. Miguel espera a su compañero Claudio en el rellano de la escalera, y para que la espera no se le haga eterna, juega con un baldosín suelto que se encuentra debajo de su desgastado zapato. Él no le da mayor importancia. La pieza del suelo lleva suelta toda la vida. Salen del portal y se dirigen hacía la plaza de la República. Suben las empinadas cuestas de las calles Pi y Margall y Pintor Casanova observando como la ciudad se va desperezando poco a poco. El día promete. La iglesia de Santa María y el convento de San Agustín ya están casi demolidos. Las grandes piedras de las fachadas se cargan en camionetas para llevarlas al Camino de Agres y Bocairente donde se está construyendo una piscina para disfrute de todo el pueblo. A la salud de la Santa Iglesia. Encabezonado de que recibirá noticia alguna de su tío destinado en Puerto Escandón, Miguel, se pasará por Telégrafos situado en la calle Libertad para asegurarse de que el mensaje no se quede extraviado por algún rincón de la oficina. La mañana les va a deparar sorpresas de diferente índole. Y yo inquieto por no decidirme a partir con el autobús o quedarme en el campamento a pasar otro día de frío extremo.

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Comentarios

  1. Lo que promete es la historia que entreveo aquí. Muy bien relatado este texto, Rafa. Mi enhorabuena, y no te lo digo por decir. Se denota fluidez en el escrito, o al menos yo lo veo así. Un abrazo, amigo.

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  2. Muchas gracias Francisco. Te agradezco todo tu apoyo y todos los ánimos que me transmites. Un saludo

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