Refugiados

Cargados con las pocas pertenencias que han podido recoger mientras salían rápidamente de sus casas, caminan sin rumbo en busca de protección. 
Las bombas caen en cualquier lugar y las balas pasan silbando junto a ellos. La guerra los ha desahuciado obligándolos a abandonar lo poco que poseen, huyendo hacia las montañas o en busca de las poblaciones de retaguardia. Los refugiados, son los máximos desfavorecidos en todo conflicto. Los olvidados. En los frentes se sufre la sangre derramada por los compañeros que yacen por doquier, la muerte susurrándote  al oído, para que te vayas con ella, al mismo tiempo que una bala te atraviesa el pecho o una granada de mano explota a tus pies. Ellos sufren las guerras, desgraciadamente, como nadie. Son inmigrantes a la fuerza y empiezan a convertirse en un problema para las autoridades de los municipios. Llegan en masa, exhaustos por el largo camino, sin saber dónde pasar las gélidas noches. A mediados de 1937, se estima que en Alcoy había más de 3.000 refugiados siendo acogidos en hoteles, en casas de fugitivos de guerra y en la casa de la Guardia Civil. Se crearon cuatro colonias de niños que se alojaban en diferentes escuelas y chalets de la ciudad (Guerra i revolució a Alcoi. A. Beneito i Francesc-X. Blai). Cada vez llegaban más familias y la población iba creciendo desmesuradamente. A finales de año, el Frente Popular, informaba que “Alcoy necesita ser descongestionado. Una parte de los refugiados, que en esta ciudad viven, se traslade a otras localidades de la provincia.” La escasez de alimentos y de productos de primera necesidad, obligaba al Comité Local de Refugiados y al Frente Popular Antifascista a tener que tomar cartas en el asunto. La ayuda que la ciudad ofrecía, se transformaba en un problema debido a la afluencia de cientos de familias. Más que limosna, piden ropa y mantas para guarnecer a sus hijos del intenso frío de febrero. Miguel, se dará cuenta de la situación, resignándose como el resto de la gente por no poder ayudarlos. La mayoría de ellos, se encuentra al límite de sus circunstancias.

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